The Fanelli Boys / Los hermanos Fanelli - Relleno nocturno, músculos al aire y absurdo sexy sin culpa.
☆☆☆ — Buena — 8/10 — Digna de ver.
La daban los sábados, casi a la medianoche, y desde el primer episodio dejaba claro su juego: una sitcom ligera, algo burda, con situaciones absurdas y una clara inclinación al exhibicionismo masculino, algo poco común para la época… y probablemente una de las razones por las que se me quedó grabada.
Emitida en 1990 y 1991, The Fanelli Boys fue una comedia de situación de una sola temporada, producida por NBC, que giraba en torno a un grupo de hermanos italoamericanos que convivían entre trabajo, conflictos personales y mucha testosterona desbordada. La serie nunca pretendió ser profunda ni particularmente inteligente, y se notaba. Su humor era amplio, estereotipado por momentos y más interesado en provocar risas rápidas (y miradas cómplices) que en desarrollar personajes complejos.
El elemento más inolvidable —y seamos honestos— era Christopher Meloni, quien interpretaba a uno de los hermanos con una actitud descaradamente exhibicionista, una musculatura curvilínea casi caricaturesca y una presencia física que por momentos hacía que la serie pareciera un show de strippers disfrazado de sitcom. En aquel entonces, Meloni era básicamente “el tipo buenísimo que se quitaba la camisa”, y nadie imaginaba que años después haría gala no solo de músculos y su gran y redondeado trasero, sino de un talento actoral brutal en series como Oz y Law & Order: SVU.
El resto del elenco de esta sitcom cumplía su función dentro del caos: personajes simpáticos, exagerados, funcionales al gag del momento. No había grandes arcos narrativos ni ambiciones artísticas más que la dinámica familiar de la matriarca y sus 4 hijos adultos. Y justamente por eso, cuando se la veía en ese horario marginal, funcionaba como una diversión casi culpable (en mi caso, porque para que yo me sienta culpable por ver algo así, esta biiiieeen difícil), ademas de diversión ligera y desvergonzada.
La serie tuvo un rating discreto y una recepción muy tibia en Estados Unidos, lo que explica su rápida cancelación. No fue cancelada por ser demasiado provocadora ni demasiado inteligente, sino más bien por todo lo contrario: era superficial, algo repetitiva y fácilmente reemplazable. Aun así, tenía un encanto extraño, casi accidental.
Lo curioso es que, pese a todas sus limitaciones, The Fanelli Boys me gustó bastante, no demaiado pero sí lo justo para verla completa, y solo fueron 19 capitulos. Tal vez porque no prometía nada que no pudiera cumplir. Era una de las sitcoms más sexys en lo absurdo que vi en aquellos años, aunque claramente no jugaba en la misma liga que Dream On, que sí sabía mezclar erotismo con introspección y sofisticación.
Vista hoy, The Fanelli Boys es una cápsula del tiempo: una serie menor, olvidada, pero representativa de una televisión noventera que todavía se atrevía a experimentar en los márgenes. No fue una joya escondida ni un clásico incomprendido, pero sí una rareza divertida y con pretensiones comerciales, una de esas series que solo se recuerdan porque las viste en el momento justo, a la hora exacta, cuando no había nada más… y eso, curiosamente, la hace especial... A veces, incluso el relleno en TV deja huella.
